domingo 8 de noviembre de 2026 El país entero, todos los días ƒ 𝕏 ▶

Noticias de México

Información nacional · Estados · CDMX · Legislativo

Directora General · Angélica Beltrán
Última hora
Nacional

Qué hacer antes, durante y después de un sismo: guía de protección civil

Redacción Noticias de México · 8 de noviembre de 2026
Foto: ProtoplasmaKid / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Por Angélica Beltrán

México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. Su territorio se ubica en la confluencia de varias placas tectónicas, entre ellas la de Cocos, la de Norteamérica, la del Pacífico, la de Rivera y la del Caribe, cuyo movimiento genera cada año miles de sismos. La mayoría son pequeños y pasan inadvertidos, pero la historia reciente demuestra que la preparación puede marcar la diferencia. Esta guía reúne las recomendaciones de protección civil para antes, durante y después de un sismo.

Por qué tiembla tanto en México

El Servicio Sismológico Nacional, a cargo de la Universidad Nacional Autónoma de México, registra de manera continua la actividad sísmica del país. Las zonas de mayor peligro se concentran en la costa del Pacífico, en estados como Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, donde la placa de Cocos se introduce por debajo de la placa de Norteamérica en un proceso conocido como subducción.

Sin embargo, los efectos de un sismo pueden sentirse a cientos de kilómetros del epicentro. La Ciudad de México, por ejemplo, amplifica las ondas sísmicas por estar construida sobre sedimentos de un antiguo lago, como quedó de manifiesto en los sismos del 19 de septiembre de 1985 y del 19 de septiembre de 2017.

Los sismos no se pueden predecir. Ninguna institución científica puede anticipar el día, la hora o la magnitud de un temblor. Por eso, la estrategia más eficaz es la prevención.

Antes: preparar a la familia

Las autoridades de protección civil recomiendan elaborar un plan familiar de protección civil. Ese plan debe identificar las zonas de menor riesgo dentro de la vivienda, lejos de ventanas, vidrios, objetos que puedan caer y muebles altos sin fijar, así como las rutas de evacuación y un punto de reunión fuera del inmueble.

Es importante revisar periódicamente las instalaciones de gas, luz y agua, fijar a la pared libreros y muebles pesados, y saber cómo cerrar las llaves de paso. Conviene que todos los integrantes del hogar, incluidas niñas y niños, conozcan el plan.

Otra medida es preparar una mochila de emergencia con documentos importantes en copia, agua embotellada, alimentos no perecederos, linterna, radio de pilas, botiquín básico, medicamentos de uso diario, silbato y cargador portátil para el teléfono.

Participar en los simulacros que organizan las autoridades y las escuelas permite practicar el plan y detectar fallas antes de una emergencia real.

Durante: mantener la calma

Cuando comienza un sismo o suena una alerta sísmica, la recomendación general es mantener la calma y actuar conforme al plan. Las campañas de protección civil resumen la conducta en una frase: no corro, no grito, no empujo.

Si es posible salir de manera segura y rápida, como desde una planta baja, se debe evacuar hacia una zona abierta lejos de postes, cables y fachadas. Si no es posible, hay que ubicarse en la zona de menor riesgo previamente identificada, protegiendo la cabeza y el cuello.

No se deben usar elevadores durante un sismo. En la calle, hay que alejarse de edificios, bardas, anuncios y cables eléctricos. Si se va en automóvil, lo recomendable es detenerse en un lugar seguro, lejos de puentes y postes, y permanecer dentro hasta que termine el movimiento.

La alerta sísmica

En varias regiones del país opera el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano, conocido como SASMEX, que detecta sismos fuertes en zonas costeras y emite un aviso antes de que las ondas lleguen a ciudades alejadas del epicentro. El tiempo de anticipación depende de la distancia y puede ser de algunos segundos. Si el epicentro está cerca, la alerta puede sonar cuando el movimiento ya comenzó o incluso no activarse. Por eso, la alerta es una herramienta útil, pero no sustituye la preparación.

Después: revisar y comunicarse

Una vez que termina el movimiento, hay que revisar si alguien está lesionado y brindar primeros auxilios si se sabe hacerlo. Después se debe verificar que no haya fugas de gas, cortos circuitos o daños estructurales visibles. Si se percibe olor a gas, no se deben encender luces ni fósforos.

Las autoridades recomiendan usar el teléfono sólo para emergencias, preferir mensajes de texto para no saturar las líneas y seguir la información de fuentes oficiales, como Protección Civil y el Servicio Sismológico Nacional. Es importante no difundir rumores ni versiones no confirmadas.

Si la vivienda presenta grietas o daños, no se debe regresar hasta que un especialista o personal de protección civil haya revisado el inmueble. También hay que estar atentos a posibles réplicas.

La prevención como cultura

La experiencia de México ha convertido la cultura de la protección civil en parte de la vida cotidiana. Conocer qué hacer y practicarlo con regularidad reduce los riesgos para la familia y la comunidad. En un país donde la tierra se mueve con frecuencia, prepararse es la mejor forma de protegerse.

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más de Nacional

Anúnciate aquíEspacio publicitario disponible · Zona 1