Morena pone la mira en reformar las fiscalías
Por Bruno Cortés
La transformación del sistema de justicia en México no terminó con la reforma al Poder Judicial. Esa fue la principal conclusión que dejó la “Segunda mesa técnica permanente en materia penal: Hagamos de la ley algo efectivo”, encabezada por la diputada Karla Patricia Sánchez Rodelo, quien afirmó que ahora uno de los grandes pendientes es modernizar y fortalecer a las fiscalías del país.
La legisladora sostuvo que, aunque en los últimos meses el debate público se ha concentrado en jueces y magistrados, existe otro eslabón fundamental para que la justicia funcione: las instituciones encargadas de investigar los delitos. Por ello, especialistas, legisladores, jueces y magistrados analizaron posibles cambios al Código Nacional de Procedimientos Penales y a las fiscalías, con el objetivo de hacer más eficiente el acceso a la justicia.
Para cualquier ciudadano, las fiscalías son la puerta de entrada al sistema penal. Son las instituciones que reciben denuncias, investigan delitos y buscan llevar los casos ante los tribunales. Sin embargo, durante años han acumulado críticas por retrasos, burocracia, falta de resultados y obstáculos para las víctimas.
Sánchez Rodelo aseguró que la meta es construir un nuevo modelo que coloque la eficacia, la transparencia y la reinserción social como pilares centrales. En términos sencillos, se busca que las personas no tengan que enfrentar procesos interminables para denunciar un delito, conocer el avance de una investigación o acceder a la reparación del daño.
La diputada también lanzó una crítica al funcionamiento actual del sistema penal al señalar que, en muchos casos, termina afectando con mayor fuerza a sectores vulnerables. Según explicó, uno de los desafíos es evitar que la justicia siga castigando de manera desproporcionada a quienes enfrentan condiciones de pobreza o exclusión social, especialmente a los jóvenes.
Durante el encuentro, se destacó la necesidad de contar con una Fiscalía General de la República y fiscalías estatales que sean verdaderamente autónomas, cercanas a la ciudadanía y capaces de investigar con mayor eficacia. La discusión también giró en torno a fortalecer los derechos de las víctimas, un tema que, de acuerdo con los participantes, aún presenta importantes rezagos legales e institucionales.
La diputada Rocío López Gorosave subrayó que el trabajo legislativo requiere escuchar a quienes operan diariamente el sistema judicial, mientras que Sandra González Pérez reconoció que la experiencia de especialistas permite identificar problemas que muchas veces no son visibles desde el ámbito legislativo.
Por su parte, Rosa María Castro Salinas puso sobre la mesa una realidad que afecta a diversos grupos vulnerables, incluidos los afromexicanos, quienes frecuentemente enfrentan mayores barreras para acceder a la justicia. La legisladora llamó a construir mecanismos que garanticen igualdad de condiciones para todas las personas.
Uno de los señalamientos más delicados vino del magistrado Ricardo Garduño Pastén, quien advirtió que todavía existen obstáculos para que víctimas e investigados puedan acceder a las carpetas de investigación. Según explicó, en algunos casos el acceso depende de procesos complejos que obligan a recurrir incluso al juicio de amparo, situación que consideró incompatible con un sistema transparente y eficiente.
En la misma línea, el magistrado Felipe de Jesús Delgadillo Padierna destacó que este tipo de mesas de trabajo deben mantenerse de forma permanente, debido a que las leyes requieren ajustes constantes para responder a los cambios sociales y a las necesidades de la ciudadanía.
El mensaje central del encuentro fue claro: después de la reforma judicial, el siguiente gran debate podría estar en las fiscalías. Para los participantes, no basta con modificar tribunales o jueces si las instituciones encargadas de investigar delitos siguen enfrentando problemas estructurales. La apuesta es construir un sistema donde denunciar un delito, acceder a una investigación y obtener justicia deje de ser una carrera de obstáculos para millones de mexicanos.
