Por Juan Pablo Ojeda
Una jueza del Distrito de Columbia dictaminó este jueves la medida de prisión preventiva sin fianza para Cole Allen, procesado por el intento de asesinato del presidente Donald Trump durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. La resolución judicial se emitió tras una audiencia técnica de 15 minutos en la que el imputado, asistido por su defensa, aceptó la medida cautelar solicitada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos.
El expediente judicial detalla que Allen renunció a impugnar la prisión preventiva, revirtiendo la estrategia legal presentada por sus abogados apenas 24 horas antes. El acusado compareció vistiendo el uniforme naranja reglamentario del sistema penitenciario federal, enfrentando inicialmente un cargo por intento de magnicidio y dos delitos adicionales por transporte y uso de armas de fuego en zona restringida.
La fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, confirmó que la gravedad de los cargos actuales, que contemplan una sentencia máxima de cadena perpetua, podría incrementarse en los próximos días. La fiscalía espera la intervención de un gran jurado federal para determinar la procedencia de nuevos cargos graves relacionados con la logística y ejecución del ataque ocurrido el pasado sábado.
El reporte de incidentes describe que a las 20:30 horas, Allen vulneró los controles de seguridad del hotel Washington Hilton, evadiendo los arcos detectores de metales para dirigirse hacia el salón principal. El sujeto portaba una escopeta con la que realizó disparos antes de ser interceptado por el Servicio Secreto, cuyos agentes respondieron con cinco detonaciones para reducirlo sin causarle heridas.
La logística del ataque incluyó un traslado interestatal desde California hasta Washington D.C. vía férrea, estrategia seleccionada para evitar los controles de seguridad aeroportuarios (TSA). Según las pruebas presentadas, Allen portaba un arsenal compuesto por una escopeta, una pistola, cuchillos y dagas, además de haber reservado dos noches en el hotel sede para facilitar su ingreso como huésped.
Antes de la ejecución del plan, el imputado programó una serie de correos electrónicos dirigidos a familiares y amigos en los que justificaba sus acciones bajo motivaciones políticas radicales. En dichos mensajes, Allen calificó al mandatario y a miembros de su gabinete con epítetos difamatorios y los señaló como objetivos centrales de su agresión armada.
La Cena de Corresponsales, que contaba con aproximadamente 2,000 asistentes entre diplomáticos, periodistas y altos mandos del Gobierno, fue evacuada de emergencia tras los disparos. El perímetro de seguridad del hotel permaneció bajo resguardo federal durante las diligencias posteriores, mientras que el acusado permanecerá recluido en una prisión de alta seguridad durante la duración del proceso.
