El Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) revisa el manejo de recursos públicos del presidente municipal de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano, luego de una modificación al presupuesto destinado al Programa Anual de Obras (PAO) para 2026.
De acuerdo con la Gaceta municipal publicada en diciembre pasado, el PAO original contemplaba un monto de 121.5 millones de pesos para 26 obras. Sin embargo, en febrero se registró una ampliación que elevó el presupuesto a 300 millones de pesos, ahora destinados a 58 obras.
El incremento representa un aumento cercano al 150 por ciento respecto al monto inicialmente aprobado, un salto que llamó la atención de organizaciones vecinales y que motivó la revisión por parte del organismo fiscalizador estatal.
Las agrupaciones vecinales que han cuestionado el ajuste presupuestal no objetan la necesidad de mayor inversión en obra pública, sino la falta de claridad en el manejo de los recursos, según señalamientos que ya han sido documentados por medios de circulación nacional.
Uno de los puntos centrales de la revisión es que el municipio administra de manera conjunta recursos propios, participaciones federales y fondos provenientes tanto del Gobierno del Estado de México como del Gobierno federal, lo que dificulta el rastreo específico de cada fuente de financiamiento.
Este no es el primer señalamiento hacia la administración de Serrano: en el ejercicio fiscal 2024, el municipio ya había sido observado por el manejo del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y de las Demarcaciones Territoriales (FORTAMUN).
