Política en Movimiento/Angélica Beltrán CDMX a 24 de marzo del 2026 (Noticias de México).- La escena política nacional se ha intensificado con el arranque anticipado de movimientos rumbo al proceso electoral de 2027, en el que estarán en juego 17 gubernaturas, además de cargos locales y federales. En este contexto, los partidos han comenzado a perfilar —aunque bajo otras denominaciones— a quienes buscarán sus candidaturas. En medio de este escenario, una de las postales más controvertidas la protagonizó el PRI el pasado 18 de marzo, al presentar a Rosario Robles como Coordinadora de la Defensa Ciudadana. El nombramiento generó críticas y reacciones encontradas, al tratarse de una figura vinculada a uno de los casos de corrupción más emblemáticos juzgados en el sexenio pasado. Rosario Robles, exjefa de Gobierno de la Ciudad de México en 1999 bajo las siglas del PRD, y posteriormente integrante del gabinete de Enrique Peña Nieto, fue señalada en 2019 por su presunta participación en el esquema conocido como la Estafa Maestra. Derivado de ello, Robles permaneció en prisión durante tres años en el penal de Santa Martha Acatitla, lo que convierte su reaparición en la vida pública en un tema de crítica social severa. En esta estampa, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, también está denunciado por presuntos actos de corrupción durante su gestión como gobernador de Campeche; acusaciones que han sido impulsadas por la actual mandataria estatal, Layda Sansores. Pero, pese a las denuncias formales presentadas, Moreno se mantiene a flote y sin ser tocado por la justicia, gracias al fuero constitucional del que goza por ser senador de la república. Y es que, además, el proceso de desafuero en su contra duerme el sueño de los justos en la Cámara de Diputados, por influencias que en otro momento desglosaremos. El tema ahora es que Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI, al designar a Robles como guía del partido rumbo a 2027, mostró una estampa—a la que nombramos El espectáculo de los corruptos– cuya imagen no despierta confianza ciudadana sino burlas, como quedó de relieve en las redes sociales luego de la desafortunada presentación. Con estrategias como esta, donde el PRI, que enfrenta pérdida de credibilidad y dramática disminución de su base electoral, nombra Defensores de México a sus aspirantes a cargos de elección popular, queda de relieve la decadencia de los ideólogos del partido –si es que aún existen– y la crisis interna del partido. En este contexto, el PRI no parece tener posibilidad alguna de ganar gubernaturas, presidencias municipales o espacios legislativos; por el contrario, avanza hacia la pérdida de su registro. Ya que con figuras como Alito Moreno y ahora Rosario Robles como líderes para encabezar la “Defensa de México” queda claro que el partido así, jamás recuperará la confianza ciudadana. Hasta los mismos desertores del priismo supieron hace años que el PRI está acabado y no tiene futuro, de ahí que han buscado espacios en otros partidos; y ni las candidaturas ciudadanas anunciadas ni Rosario Robles podrán salvar al tricolor en las elecciones intermedias del próximo año, así lo veremos. 0-0-0 Compartir Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Paella casera: el platillo abundante, saludable y perfecto para compartir en familia