Casi una de cada tres víctimas de abuso digital calla: Senado propone formar a padres
Por Bruno Cortés
Casi una de cada tres víctimas adolescentes de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en México no le contó a nadie lo que vivió. Ese dato, tomado del estudio Disrupting Harm México, es uno de los argumentos centrales de la iniciativa que presentó el senador Agustín Dorantes Lámbarri para crear programas de alfabetización digital dirigidos a madres, padres de familia y tutores.
La propuesta del legislador del PAN, difundida este 24 de octubre en el boletín 0331 del Senado de la República, plantea reformar los artículos 74, 78, 86 y 115 de la Ley General de Educación. Su meta es que las autoridades educativas tengan la obligación expresa de ofrecer programas de formación y orientación familiar sobre el uso seguro de la tecnología, de manera accesible, permanente y gratuita.
Lo que dice el estudio citado
De acuerdo con el proyecto, el estudio Disrupting Harm México fue presentado en junio de 2026 por UNICEF, ECPAT International e INTERPOL. Sus hallazgos, tal como los recoge la iniciativa, son los siguientes:
13 por ciento de las personas de entre 12 y 17 años usuarias de internet en el país sufrió alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología en un periodo de un año. Eso equivale a 1.6 millones de adolescentes.
32 por ciento de las víctimas no comunicó lo sucedido a ninguna persona. Las razones principales fueron la vergüenza, el temor o no saber a quién acudir.
Menos de uno por ciento de los incidentes identificados fue denunciado ante la policía.
Por qué el silencio importa
Las tres cifras dibujan un problema que va más allá de la tecnología. Si una parte importante de las víctimas no habla y casi ningún caso llega a la autoridad, la primera línea de detección queda en manos de quienes conviven a diario con las y los adolescentes. Ahí es donde la iniciativa coloca a madres, padres y tutores.
El texto plantea que los programas ayuden a la prevención e identificación de riesgos y a la actuación oportuna ante situaciones que puedan afectar los derechos, la integridad y el bienestar de los menores. Dicho de otro modo: que los adultos sepan reconocer señales de alerta y sepan qué hacer cuando algo ocurre.
Qué se enseñaría
Dorantes Lámbarri sugirió que los contenidos incluyan protección de datos personales, privacidad, seguridad de cuentas y dispositivos, prevención del ciberacoso y de la violencia digital, prevención del abuso y la explotación sexual facilitados por tecnologías, y prevención de la suplantación de identidad y los fraudes electrónicos.
La iniciativa también propone fortalecer las capacidades del personal educativo que participe en estas actividades y promover modalidades presenciales, a distancia y comunitarias, con materiales gratuitos y accesibles.
Un tema que crece en la agenda
La protección de menores en el entorno digital se ha vuelto un tema recurrente. En el propio Senado se ha hablado de un cerco legal a plataformas y videojuegos que se discute en el Senado, y desde el Ejecutivo se emitió un decreto federal para blindar redes sociales y entornos digitales para menores. A diferencia de esas medidas, centradas en plataformas y contenidos, la propuesta de Dorantes Lámbarri pone el acento en la formación de las familias.
El senador insistió en que su iniciativa busca fortalecer el marco educativo nacional mediante una política de alfabetización digital familiar que dé herramientas de orientación y acompañamiento, promueva la corresponsabilidad institucional y contribuya a la prevención y actuación ante riesgos.
Próximos pasos
El proyecto fue turnado a las Comisiones Unidas de Educación y de Estudios Legislativos, Primera, que deberán revisarlo. Para entrar en vigor, necesitaría un dictamen favorable, la aprobación del pleno del Senado y la de la Cámara de Diputados. Hasta entonces, se trata de una iniciativa en análisis.



Deja tu opinión