Por Juan Pablo Ojeda El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México ha tomado decisiones estratégicas en años recientes para disminuir su exposición ante el alza de los precios internacionales del crudo. Entre estas medidas destacó la compra de una refinería en Texas, la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas y el fortalecimiento del sistema nacional de refinerías, lo que ha aumentado la capacidad de procesar petróleo local y reducido la dependencia de combustibles importados. Ebrard reconoció que la gasolina en México está referenciada a los precios internacionales, por lo que una escalada sostenida del petróleo puede presionar al consumidor. Sin embargo, el gobierno federal mantiene estímulos fiscales a través del IEPS para amortiguar el impacto, y la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado que no habrá incrementos vía ese mecanismo. El funcionario explicó que México enfrenta esta semana un doble frente: uno negociador, con la revisión del T-MEC, y otro energético, marcado por la volatilidad internacional del petróleo. Sobre el primero, señaló que el país llegará con un sólido poder de negociación basado en un expediente completo, resultado de la consulta pública más amplia sobre el tratado, en la que participaron 30 sectores económicos en los 32 estados y donde el 78.5% apoyó la renovación. Ebrard destacó que alrededor del 40% del valor de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos incluye insumos producidos en ese país, lo que demuestra que el déficit comercial estadounidense refleja una lógica de producción regional compartida y fortalece la posición mexicana en la negociación. En el frente energético, el secretario advirtió sobre los riesgos derivados de la situación en Medio Oriente, especialmente en el estrecho de Ormuz, un canal de 33 kilómetros por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Desde finales de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, más de un centenar de buques permanecen varados en la zona, lo que genera presión sobre los precios internacionales. Algunos países han anunciado la liberación de reservas estratégicas para estabilizar el mercado, pero la tensión continúa. Con estas medidas internas y la vigilancia del panorama internacional, Ebrard aseguró que México mantiene margen de maniobra, aunque reconoció que no es ilimitado, y enfatizó la importancia de equilibrar la negociación comercial y la seguridad energética para proteger al consumidor y la economía nacional. Compartir Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Sheinbaum aclara que no dio orden de captura de El Mencho EEUU inicia investigación comercial contra México antes de revisión del T-MEC
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México ha tomado decisiones estratégicas en años recientes para disminuir su exposición ante el alza de los precios internacionales del crudo. Entre estas medidas destacó la compra de una refinería en Texas, la construcción de la refinería Olmeca en Dos Bocas y el fortalecimiento del sistema nacional de refinerías, lo que ha aumentado la capacidad de procesar petróleo local y reducido la dependencia de combustibles importados. Ebrard reconoció que la gasolina en México está referenciada a los precios internacionales, por lo que una escalada sostenida del petróleo puede presionar al consumidor. Sin embargo, el gobierno federal mantiene estímulos fiscales a través del IEPS para amortiguar el impacto, y la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado que no habrá incrementos vía ese mecanismo. El funcionario explicó que México enfrenta esta semana un doble frente: uno negociador, con la revisión del T-MEC, y otro energético, marcado por la volatilidad internacional del petróleo. Sobre el primero, señaló que el país llegará con un sólido poder de negociación basado en un expediente completo, resultado de la consulta pública más amplia sobre el tratado, en la que participaron 30 sectores económicos en los 32 estados y donde el 78.5% apoyó la renovación. Ebrard destacó que alrededor del 40% del valor de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos incluye insumos producidos en ese país, lo que demuestra que el déficit comercial estadounidense refleja una lógica de producción regional compartida y fortalece la posición mexicana en la negociación. En el frente energético, el secretario advirtió sobre los riesgos derivados de la situación en Medio Oriente, especialmente en el estrecho de Ormuz, un canal de 33 kilómetros por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Desde finales de febrero, tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, más de un centenar de buques permanecen varados en la zona, lo que genera presión sobre los precios internacionales. Algunos países han anunciado la liberación de reservas estratégicas para estabilizar el mercado, pero la tensión continúa. Con estas medidas internas y la vigilancia del panorama internacional, Ebrard aseguró que México mantiene margen de maniobra, aunque reconoció que no es ilimitado, y enfatizó la importancia de equilibrar la negociación comercial y la seguridad energética para proteger al consumidor y la economía nacional.