martes 1 de septiembre de 2026 El país entero, todos los días ƒ 𝕏

Noticias de México

Información nacional · Estados · CDMX · Legislativo

Directora General · Angélica Beltrán
Última hora
Legislativo

Diez minutos, cero discurso: así llegó el Segundo Informe al Congreso

Redacción Noticias de México · 1 de septiembre de 2026

Rosa Icela Rodríguez dejó el Segundo Informe en San Lázaro sin pronunciar palabra. El papel ya está; la glosa, no.

El trámite duró lo que dura un acuse de recibo. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, entregó este 1 de septiembre el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum en la sesión de Congreso General. No subió a tribuna a explicar nada. No leyó cifras. No contestó. Dejó el documento, se tomó la foto de rigor y se retiró. En el recinto quedó el papel y, afuera del protocolo, el grito.

El marco no es capricho de agenda: es el artículo 69 de la Constitución. El Ejecutivo presenta por escrito el estado que guarda la administración pública al abrir el primer periodo ordinario de cada año. Desde la reforma de 2008, el presidente ya no está obligado a pisar el Congreso. Sheinbaum habló a las 11:00 en el Patio de Honor de Palacio Nacional. A las 17:00, su secretaria cumplió el rito en San Lázaro. Dos actos, un mismo día, dos lógicas: la del mensaje y la del acuse.

Quien recibió el paquete fue Raúl Bolaños-Cacho Cué, diputado del Verde recién instalado en la Mesa Directiva. Su primer acto de Estado no fue un debate: fue estirar la mano, guardar el tomo y dar cuenta del oficio de remisión. La Mesa Directiva leyó ese oficio. Nada más. El Congreso quedó notificado. El país, si quiere enterarse del contenido, tendrá que abrir el documento o esperar la glosa.

En el Senado la escena fue otra. Senadores de la bancada oficialista recibieron a Rosa Icela coreando “¡Presidenta!”. El cargo de ella es secretaria. El cargo de Sheinbaum es presidenta. El grito no corrige el organigrama: exhibe el reflejo de la mayoría cuando llega la emisaria. El video circuló en minutos. El dato institucional no cambia: el informe se entrega; no se discute en ese instante.

¿Y la oposición? Medios documentaron que el PRI metió al recinto alrededor de 40 megáfonos para protestar durante la entrega. El número lo reportan crónicas de la tarde; la Cámara no ha publicado un inventario oficial de lo decomisado o permitido. Lo confirmado es la intención de no dejar pasar el acto en silencio. Lo no confirmado es cuánto ruido salió de esos aparatos y qué frase quedó en el acta. El megáfono es un objeto. El posicionamiento, cuando llegue a tribuna, será el texto que sí se puede citar.

Hay un precedente inmediato. El 1 de septiembre de 2025, la misma Rosa Icela entregó el Primer Informe en menos de diez minutos, también sin discurso, frente a Sergio Gutiérrez Luna. Entonces la consigna fue “Es un honor estar con Claudia hoy”. Un año después el ritual se repite con otra Mesa, otro presidente de Diputados y la misma economía de palabras. Quien busque oratoria de Segob en este acto busca un género que el gobierno decidió no usar.

Lo que sí hay, y está en Presidencia, es el mensaje de la mañana. Sheinbaum habló de seguridad, salario, inversión y soberanía. Atribuyó una baja de 51% en el promedio diario de homicidios dolosos desde octubre de 2024, un récord de inversión extranjera cercana a 35 mil millones de dólares y programas de bienestar que, dijo, llegarán a más de 42 millones de personas al cierre de 2026. Esas cifras pertenecen al discurso de Palacio y a lo que el documento escrito deberá sostener. El Congreso, por ahora, solo tiene el sobre.

Seis grupos parlamentarios —Morena, PVEM, PT, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano— tienen el turno de posicionarse. Después viene lo que el 69 sí manda con dientes: cada Cámara analiza el informe, puede preguntar por escrito y citar a secretarios bajo protesta de decir verdad. Ahí se acaba el rito y empieza el expediente. El lector que se quede con la foto de la entrega se queda con la envoltura.

Para quien vive de un programa, de un hospital o de un salario mínimo, el trámite de esta tarde no le mueve un peso esta noche. Lo que sí le mueve —si el Congreso hace su trabajo— es si esas cifras resisten comparecencia. El papel ya está en San Lázaro. La pregunta no es si llegó. Es quién lo va a leer en voz alta y con documentos en la mano.

Cierre: el informe ya no está en Palacio. Está en el Congreso. Si tu diputado o tu senador no dice mañana qué página abrió, pregúntale cuál dejó en el escritorio.

Deja tu opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más de Legislativo

Anúnciate aquíEspacio publicitario disponible · Zona 1