Por Juan Pablo Ojeda
El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, lanzó este sábado una advertencia contundente desde su red social: pidió que todas las aerolíneas y pilotos consideren que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela se encuentra “cerrado en su totalidad”.
El mensaje —dirigido también a “narcotraficantes y traficantes de personas”— llega en un momento de máxima tensión, luego de que la Federal Aviation Administration (FAA) advirtiera hace pocos días sobre riesgos elevados para vuelos en la región, debido al aumento de actividad militar y posibles interferencias en los sistemas de navegación sobre Venezuela.
Como consecuencia, varias aerolíneas internacionales ya suspendieron rutas hacia o sobre Venezuela, y algunos gobiernos advierten a sus ciudadanos sobre los peligros de sobrevolar esa zona.
El anuncio de Trump no incluye detalles técnicos sobre cuándo se levantaría ese cierre, ni qué mecanismos concretos se usarían para hacerlo cumplir; simplemente lanza una advertencia pública que ya ha alterado la operatividad aérea internacional.
Lo que está claro es que este gesto sube la apuesta diplomática y militar en la región, y coloca a Venezuela nuevamente en el centro de un pulso internacional cuyo desenlace podría reconfigurar las rutas de aviación, la seguridad en el Caribe y las relaciones entre Washington y Caracas.

































Deja una respuesta