Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fijó con claridad la postura de México ante la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos. Desde Palacio Nacional, la jefa del Ejecutivo sostuvo que, una vez detenido, lo que corresponde es exigir un juicio justo, con apego a la ley y sin excepciones, independientemente de la opinión que se tenga sobre su gobierno.
Sheinbaum explicó que la exigencia de justicia no es un respaldo político, sino un principio básico del Estado de derecho. Para la mandataria, en cualquier circunstancia y para cualquier persona, debe prevalecer un proceso legal claro, con celeridad y sin arbitrariedades. Ese es, dijo, el estándar que México defiende tanto en el plano interno como en el internacional.
Al mismo tiempo, la presidenta reiteró el rechazo de su gobierno a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Subrayó que la posición mexicana no depende de simpatías o rechazos hacia el chavismo o la figura de Maduro, sino de una convicción histórica: la defensa de la soberanía y la no intervención en los asuntos internos de otros países.
En su mensaje, Sheinbaum apeló a la historia diplomática de México y a los principios que están plasmados en la Constitución. Recordó que la política exterior mexicana se ha construido sobre la no intervención, la autodeterminación de los pueblos y la solución pacífica de las controversias. Bajo esa lógica, afirmó, ningún país es superior a otro en el ámbito internacional, sin importar su tamaño, poder económico o fuerza militar.
La presidenta también puso sobre la mesa una visión alternativa frente a los conflictos internacionales. Señaló que la mejor manera de ayudar a un país no es mediante invasiones o imposiciones, sino a través de la cooperación internacional para el desarrollo, el respeto al derecho internacional y la promoción de los derechos humanos.
Desde la detención de Maduro el pasado 3 de enero, el gobierno mexicano ha mantenido una postura firme contra la acción militar de Washington. Como parte de esa línea, México firmó un comunicado conjunto con Brasil, Chile, Colombia, España y Uruguay, en el que expresaron su rechazo a las acciones militares unilaterales en territorio venezolano y su preocupación ante cualquier intento de control externo sobre recursos estratégicos del país sudamericano.
El mensaje de Sheinbaum es consistente con la tradición diplomática mexicana: condena a la intervención extranjera, defensa de la soberanía y exigencia de procesos legales justos, incluso en los casos más polémicos del escenario internacional.

































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