Por Bruno Cortés
En medio del debate sobre cambios al sistema político, el diputado Reginaldo Sandoval Flores dejó clara la postura del Partido del Trabajo: respaldarán la minuta de reforma electoral que llegó desde el Senado, sin cambios y con énfasis en la austeridad.
La decisión, explicó, no fue improvisada. Según el legislador, se trató de un análisis interno tanto del grupo parlamentario como del partido, y con ello buscan cerrar filas en torno a una propuesta que consideran alineada con la llamada Cuarta Transformación.
Pero, ¿qué plantea realmente esta reforma? En términos sencillos, son tres cambios principales. Primero, reducir el número de regidores en los municipios, con un tope máximo de 15. Segundo, ajustar la integración de los congresos estatales. Y tercero, establecer que ningún funcionario público en el país gane más que la presidenta, Claudia Sheinbaum.
Desde la lógica de política pública, el argumento es claro: disminuir costos del aparato gubernamental y eliminar lo que consideran privilegios. Sandoval lo resumió así: bajar salarios altos no pone en riesgo el funcionamiento de instituciones como el Instituto Nacional Electoral, sino que corrige excesos.
Un punto que buscó aclarar es que la reforma no toca la operación de organismos electorales locales, sino únicamente los ingresos que superen el salario presidencial. Es decir, no se trata de recortar estructuras, sino de limitar sueldos.
En paralelo, el legislador defendió la posición del PT frente a críticas por no haber apoyado reformas anteriores en materia electoral. Aseguró que su partido sigue firme dentro del proyecto político actual, pero con autonomía, dejando claro que no actúan como un “apéndice” de Morena.
También abordó el proceso de selección de nuevos consejeros del INE, destacando que existe un procedimiento técnico en marcha, encabezado por un comité especializado que evaluará perfiles y enviará propuestas a la Cámara de Diputados, donde se tomará la decisión final con mayoría calificada.
Más allá del tema electoral, Sandoval adelantó que el PT prepara una iniciativa para proteger pensiones y programas sociales, y lanzó una crítica directa al sistema bancario, señalando que las comisiones siguen siendo altas pese a las ganancias del sector en los últimos años.
Finalmente, al tocar el tema de desapariciones, el diputado sostuvo que ya no existen prácticas de desaparición forzada desde el Estado como en administraciones pasadas, aunque se dijo abierto al diálogo con organismos internacionales para revisar diagnósticos y estrategias.
Así, el respaldo del PT a la reforma electoral no solo marca una posición política, sino que refleja una apuesta por un modelo de gobierno más austero, en medio de un debate donde también se cruzan temas de derechos humanos, instituciones y economía.
