Por Juan Pablo Ojeda
El caso del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, dio un nuevo giro tras confirmarse que José Manuel Jiménez Miranda, exdirector de Seguridad Pública municipal y jefe de escoltas del edil, se encuentra prófugo de la justicia. Jiménez, coronel retirado del Ejército, está involucrado en la misma causa penal que los siete escoltas ya detenidos por el homicidio ocurrido el pasado 1 de noviembre de 2025.
La Fiscalía de Michoacán señala que Jiménez Miranda, junto con los otros escoltas, es investigado por homicidio doloso calificado, en la modalidad de omisión por comisión, es decir, por no haber actuado para proteger la vida del alcalde pese a tener la obligación y capacidad de hacerlo. Mientras siete integrantes del equipo de seguridad del edil fueron capturados el 21 de noviembre dentro de la Casa de la Cultura de Uruapan, Jiménez nunca se presentó ante las autoridades y actualmente es buscado.
Un juez ya vinculó a proceso a los escoltas detenidos, al considerar que no aplicaron los protocolos de protección que exigía su función para resguardar al alcalde, especialmente en un evento público y masivo como el del Día de Muertos, donde ocurrió el ataque armado.
El historial de Jiménez Miranda también ha generado controversia. Como titular de Seguridad Pública municipal, fue denunciado por su esposa por violencia intrafamiliar, lo que provocó su salida del cargo. Pese a ello, Carlos Manzo decidió integrarlo a su equipo cercano y lo nombró jefe de escoltas, posición desde la cual eligió al grupo que terminaría siendo investigado por la muerte del alcalde.
El asesinato de Manzo Rodríguez, perpetrado a balazos durante un recorrido por actividades del Día de Muertos, mantiene a Uruapan bajo tensión política y social. La búsqueda de Jiménez Miranda ahora se vuelve clave para esclarecer el caso y determinar si hubo negligencia, colusión o fallas estructurales dentro del aparato de seguridad municipal.

































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