Después de una escalada de tensiones diplomáticas entre Bogotá y Washington, los presidentes de Colombia y Estados Unidos optaron por bajar el tono y coordinar esfuerzos contra un enemigo común. El 8 de enero de 2026, Gustavo Petro y Donald Trump acordaron emprender “acciones conjuntas” para combatir al Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla que opera en la frontera con Venezuela y que ha prolongado décadas de violencia en el país.
Una llamada que cambia el tono entre Bogotá y Washington
La decisión surge tras la **primera llamada telefónica entre Petro y Trump desde que el mandatario estadounidense asumió su segundo mandato, en un contexto de tensiones por bombardeos estadounidenses en Caracas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Durante la conversación, ambos presidentes coincidieron en la necesidad de coordinar esfuerzos para enfrentar al ELN, una organización que ha protagonizado ataques, secuestros y extorsiones contra la fuerza pública colombiana, especialmente en zonas fronterizas.
¿Qué significa “acciones conjuntas” y cuál es su objetivo?
Aunque los líderes no detallaron un plan específico, el ministro del Interior colombiano, Armando Benedetti, explicó que la estrategia apunta a “golpear duro al ELN en la frontera con Venezuela”, donde, según él, los guerrilleros suelen replegarse después de enfrentamientos con las fuerzas estatales.
Colombia y Venezuela comparten una **frontera de aproximadamente 2 200 km, una de las más porosas de la región, donde operan no solo el ELN sino también grupos disidentes de las FARC y redes de narcotráfico y minería ilegal.
La cooperación, por tanto, sería un cambio respecto a la retórica de los meses anteriores, cuando Petro y Trump protagonizaron una fuerte tensión bilateral que incluyó amenazas de intervención militar y revocaciones de visas.
Contexto de tensiones entre Colombia y Estados Unidos
Antes del acuerdo, la relación entre Bogotá y Washington estuvo marcada por:
- Acusaciones de Trump contra Petro por supuesta falta de control del narcotráfico y amenazas de acciones más agresivas.
- Protestas masivas en Colombia, con miles de personas manifestándose contra una posible militarización la región y la intervención de EE. UU.
- Suspensión temporal de cooperación en inteligencia y roces diplomáticos sin precedentes en décadas de colaboración bilateral.
La llamada entre Petro y Trump, que duró cerca de una hora, también incluyó la invitación del presidente colombiano a una reunión en Washington, un gesto destinado a restablecer el diálogo directo entre ambos gobiernos.
El ELN y el reto de la paz en Colombia
El ELN ha sido objeto de varios intentos de paz desde hace años. Petro, quien llegó al poder en 2022, intentó sin éxito reiniciar negociaciones con la guerrilla como parte de su política de desmovilización de grupos armados mediante el diálogo.
Los diálogos están suspendidos desde una ofensiva rebelde en la región del Catatumbo, aproximadamente hace un año, que dejó cerca de un centenar de muertos y decenas de miles de desplazados.
El acuerdo con Estados Unidos representa, entonces, una ruptura con el enfoque exclusivamente diplomático y abre la puerta a acciones coordinadas de seguridad que podrían incluir operaciones más agresivas contra los refugios y rutas del ELN.
El acuerdo entre Gustavo Petro y Donald Trump para emprender acciones conjuntas contra el ELN marca un giro estratégico en la política de seguridad de la región. En medio de tensiones históricas, la cooperación entre Colombia y Estados Unidos podría redefinir la lucha contra grupos armados en la frontera con Venezuela, al tiempo que reconfigura el papel de ambas naciones en temas de seguridad hemisférica.
































Deja una respuesta