Por Bruno Cortés En la Cámara de Diputados ya se discute un tema que mezcla deporte, dinero y corrupción. El diputado Marcelo de Jesús Torres Cofiño, del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa para castigar penalmente la manipulación de partidos y fraudes ligados a apuestas. La propuesta busca reformar el Código Penal Federal para tipificar de forma clara estos delitos, algo que hoy, en la práctica, sigue en un terreno gris. La idea es crear un nuevo capítulo enfocado en proteger la integridad del deporte profesional, con sanciones específicas para quienes alteren resultados, estadísticas o el desarrollo de un partido con fines económicos. Traducido a lo coloquial: si alguien arregla un partido para ganar dinero en apuestas, podría terminar en la cárcel. El planteamiento no es menor. Se propone castigar con entre cuatro y diez años de prisión a quien manipule eventos deportivos, además de multas fuertes y hasta la inhabilitación para participar en instituciones deportivas. Y no solo eso: también se sancionaría a quienes usen información privilegiada para apostar, sobornen a jugadores, árbitros o directivos, o incluso utilicen clubes para lavar dinero proveniente de apuestas ilegales. Las penas subirían todavía más si en el fraude están involucrados dueños de equipos, directivos o si ocurre en torneos relevantes o a través de casas de apuestas registradas. Es decir, el tiro va directo a las redes más grandes dentro del negocio deportivo. El fondo del asunto tiene lógica política y económica. La relación entre el deporte profesional y las apuestas ha crecido de forma acelerada en los últimos años, y con ello también los riesgos. Cuando hay intereses cruzados —por ejemplo, dueños de clubes con vínculos en casas de apuestas— el terreno se vuelve propicio para la manipulación. Además, el propio legislador reconoce que México va tarde. Desde 2021, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ya había advertido que el país no contaba con leyes específicas para castigar este tipo de conductas, lo que abría la puerta a que ocurrieran sin consecuencias claras. El problema tampoco es exclusivo de México. A nivel global, informes internacionales señalan que la manipulación de competiciones deportivas va en aumento, impulsada por el dinero que mueve el mercado de apuestas. Y mientras no haya reglas claras, el “juego limpio” queda en segundo plano. La iniciativa ya fue turnada a la Comisión de Justicia, donde se va a definir si esta propuesta avanza o se queda en la congeladora legislativa. Pero el mensaje es claro: el PAN quiere meterle orden a un negocio donde el dinero ya empezó a rebasar las reglas. Porque al final, no solo está en juego un partido, sino la credibilidad de todo el deporte. Compartir Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Morena va por frenar reclutamiento infantil del narco Gilberto Mora proyecta alta médica con Xolos rumbo al Mundial 2026