El narcisismo no es solo el resultado de experiencias de vida o de la crianza, sino que también tiene un componente biológico importante. Así lo afirma el psicólogo social Peter Salerno, quien sostiene que para desarrollar este tipo de rasgos es necesaria una predisposición genética, además de factores ambientales. Durante una entrevista en el podcast Modern Wisdom, el especialista explicó que los trastornos de personalidad del llamado Cluster B —que incluyen narcisismo, psicopatía, histrionismo y borderline— comparten un rasgo central: el antagonismo. Este se manifiesta cuando una persona se posiciona deliberadamente en contra de otra, generando conflicto, división y dinámicas de poder. Según Salerno, la manipulación es una herramienta clave en este tipo de personalidades. A través de estrategias como la triangulación —donde se involucra a terceros para generar tensiones o malentendidos—, las personas con rasgos narcisistas distorsionan la percepción de la realidad de quienes las rodean. Posteriormente, suelen negar lo ocurrido, provocando confusión y debilitando la confianza de las víctimas en sus propios recuerdos. Esta forma de manipulación suele ser sutil y sostenida en el tiempo, lo que dificulta su detección incluso para profesionales de la salud mental. En muchos casos, el narcisista simula empatía o comportamientos prosociales para ganar confianza antes de activar dinámicas de control y abuso emocional. En cuanto a su origen, Salerno rechaza la idea de que el narcisismo derive únicamente de traumas infantiles o baja autoestima. Basado en estudios de heredabilidad —incluidos análisis con gemelos idénticos—, el experto señala que los rasgos de personalidad tienen un componente genético cercano al 50%, porcentaje que puede ser mayor en el caso de características patológicas. Desde esta perspectiva, los factores biológicos constituyen la base sobre la que se desarrollan estos trastornos. Incluso advierte que intervenciones centradas únicamente en fomentar la empatía pueden no ser efectivas si existe una predisposición genética, ya que el narcisismo es un rasgo “egosintónico”: la persona no percibe su conducta como problemática ni siente la necesidad de cambiar. El impacto en quienes conviven con personas narcisistas puede ser profundo. Salerno describe un fenómeno que denomina disonancia cognitiva traumática, en el que la víctima pierde la capacidad de distinguir entre lo real y lo manipulado. Esta situación genera dudas constantes, ansiedad y una progresiva pérdida de confianza en la propia percepción. Además, estas dinámicas pueden afectar incluso a especialistas. Según el psicólogo, los narcisistas pueden aprovechar la empatía de terapeutas y profesionales para evitar cambios reales en su comportamiento, lo que complica los procesos de intervención. El análisis también aborda la llamada tríada oscura, un conjunto de rasgos que incluye narcisismo, psicopatía y maquiavelismo. Aunque comparten características como la manipulación y la falta de empatía, no son idénticos. “Todos los psicópatas son narcisistas, pero no todos los narcisistas son psicópatas”, puntualiza Salerno. En el extremo más severo se encuentra el narcisismo maligno, una forma que combina explotación, engaño y, en algunos casos, rasgos sádicos. Este perfil representa un punto de convergencia entre distintos trastornos y puede generar consecuencias particularmente dañinas en el entorno social. De acuerdo con estimaciones citadas por el especialista, entre el 15% y el 19% de la población podría cumplir criterios para algún trastorno de personalidad, lo que convierte estas dinámicas en un fenómeno más común de lo que suele creerse. Comprender el origen y funcionamiento del narcisismo no solo permite identificar estas conductas, sino también dimensionar su impacto. En un contexto donde las relaciones interpersonales son cada vez más complejas, reconocer estos patrones se vuelve clave para proteger la salud mental y establecer vínculos más equilibrados. Compartir Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta esto:Me gusta Cargando... Navegación de entradas Carlota “N” deja prisión; seguirá proceso en arresto domiciliario Avance en La Sauceda incluye 210 hectáreas de áreas verdes, infraestructura y juegos infantiles: Durazo