Por Juan Pablo Ojeda
La muerte de un migrante mexicano bajo custodia de autoridades migratorias de Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa las condiciones en los centros de detención del país vecino. El Consulado General de México en Atlanta confirmó que el connacional fue localizado sin vida el pasado 14 de enero en el Robert A. Deyton Detention Facility, ubicado en Lovejoy, en el condado de Clayton, Georgia.
De acuerdo con la información oficial, hasta ahora no se ha revelado la identidad del migrante ni la causa de su fallecimiento. El centro de detención es operado por el Immigration and Customs Enforcement (ICE), agencia encargada de la custodia de personas en procesos administrativos migratorios, lo que ha generado cuestionamientos sobre los protocolos de atención médica, supervisión y resguardo dentro de estas instalaciones.
En un comunicado, el consulado mexicano informó que estableció contacto inmediato con los familiares del fallecido para brindarles acompañamiento, orientación y asistencia consular. Asimismo, señaló que solicitó formalmente a las autoridades estadounidenses que se esclarezcan las circunstancias del hecho y que la investigación se lleve a cabo de manera pronta, exhaustiva y transparente.
“La representación consular colabora en todas las gestiones necesarias para que se determinen responsabilidades y se garantice el debido proceso”, indicó la oficina diplomática, al tiempo que expresó sus condolencias a la familia del migrante.
Este caso se suma a una serie de fallecimientos de personas migrantes bajo custodia en Estados Unidos que han generado preocupación entre organizaciones defensoras de derechos humanos y gobiernos de países de origen. Diversos informes han advertido sobre deficiencias en la atención médica, retrasos en la respuesta a emergencias y condiciones de detención que pueden agravar problemas de salud preexistentes.
Para México, la muerte de un connacional en estas circunstancias representa un asunto prioritario en materia consular y de protección a sus ciudadanos en el exterior. La Secretaría de Relaciones Exteriores ha reiterado en ocasiones anteriores que dará seguimiento a este tipo de casos y que exigirá el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes, independientemente de su estatus legal.
Mientras avanza la investigación, el consulado mantendrá comunicación con la familia y con las autoridades locales y federales estadounidenses, en espera de que se esclarezcan los hechos y se determine la causa del fallecimiento. El caso también podría convertirse en un nuevo punto de tensión en el debate sobre las políticas migratorias y las condiciones de detención en Estados Unidos.
































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