Por Bruno Cortés
En tiempos donde la palabra “opacidad” pesa más que nunca, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, salió a fijar postura: el compromiso es claro, máxima transparencia en el uso de los recursos públicos y cero margen para manejos poco claros.
Desde el Senado explicó que la Junta de Coordinación Política —el órgano donde se sientan las fuerzas parlamentarias para acordar la agenda y el manejo interno— está trabajando de la mano con la Unidad de Transparencia y la Contraloría de la Cámara para revisar auditorías. Esto incluye tanto las que realiza la Auditoría Superior de la Federación como las revisiones internas permanentes.
En términos simples, lo que está diciendo Mier es que el dinero que usa el Senado —que sale de los impuestos— debe poder revisarse y rastrearse. Las auditorías funcionan como una lupa: revisan contratos, gastos, compras y cualquier movimiento financiero para detectar irregularidades. Si algo no cuadra, se señala y se corrige.
En la misma conferencia, también aclaró un tema que había generado comentarios sobre ciertos espacios dentro del Senado de la República. Señaló que el objetivo de las instalaciones es facilitar el trabajo legislativo y la estancia de trabajadores y visitantes, pero confirmó que la Mesa Directiva y la Junta coincidieron en cerrar de manera definitiva un espacio destinado al cuidado personal, para evitar cualquier suspicacia y dar certeza pública.
Más allá de lo administrativo, el contexto político también pesa. Mier habló de la instalación de Comisiones Bicamerales —grupos integrados por senadores y diputados— que en algunos casos son obligatorias por mandato constitucional, como la de seguridad nacional o la del Canal del Congreso. En total son seis, pero antes de que entren en funciones deben acordarse con la Cámara de Diputados. Esto no es un trámite menor: esas comisiones vigilan temas estratégicos del Estado.
En paralelo, el debate sobre la reforma electoral sigue avanzando. La senadora Geovanna Bañuelos de la Torre adelantó que pronto se conocerá el documento final de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, encabezada por Pablo Gómez, y que su partido mantiene diálogo con la Secretaría de Gobernación, hoy a cargo de Rosa Icela Rodríguez, para participar en el diseño de la iniciativa.
Por su parte, la senadora Karen Castrejón Trujillo señaló que el PVEM ha sido invitado a reuniones técnicas y que esperarán a que la Presidencia envíe formalmente la iniciativa al Congreso para fijar postura, aunque dejó claro que respaldarán una reforma que fortalezca elecciones firmes y transparentes.
En conjunto, el mensaje político es doble: por un lado, el Senado busca mandar una señal de orden interno y control del gasto; por otro, se prepara el terreno para una discusión electoral que puede redefinir las reglas del juego democrático. Transparencia y reforma, dos palabras que hoy marcan el ritmo en el Congreso.
































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