La relación entre artistas y plataformas de streaming vuelve a tensarse. Esta vez, la banda mexicana Café Tacvba se colocó en el centro del debate tras solicitar formalmente que su catálogo musical sea retirado de Spotify, en medio de un boicot internacional que mezcla posturas éticas, conflictos armados y críticas al modelo de negocio del streaming.
La petición de Café Tacvba: cartas y postura pública
A través de un video difundido en redes sociales, Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacvba, confirmó que envió una carta formal a Universal Music México y Warner Music México, sellos que por contrato poseen los derechos de explotación del catálogo de la banda.
El objetivo fue claro: solicitar que la música de Café Tacvba sea retirada de Spotify.
“Por contravenir nuestra visión artística y nuestra ética tanto personal, como de la banda”, explicó Albarrán en el mensaje que acompaña el video, el cual también fue compartido por las redes oficiales del grupo.
El cantante también hizo un llamado directo a sus seguidores para escuchar su música en otras plataformas y sumarse al boicot contra Spotify.
El mensaje a los fans y el trasfondo ético
En su pronunciamiento, Rubén Albarrán fue más allá de la plataforma y vinculó su decisión con una postura política y social más amplia:
“No formen parte de los abusos del poder, de las guerras en curso, la violencia; es momento de crear un nuevo mundo, más justo, horizontal, y donde la música siga teniendo valor, significado y acompañe a los pueblos”.
La acción de Café Tacvba se alinea con el movimiento internacional “No music for Genocide”, que desde 2024 ha impulsado a artistas de distintos países a retirar su música de Spotify o cancelar sus suscripciones como forma de protesta.
¿Por qué existe un boicot contra Spotify?
El rechazo hacia Spotify se ha intensificado por varios factores documentados:
- En Estados Unidos, se reportó que la plataforma difundió anuncios de reclutamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo que generó cancelaciones masivas por preocupaciones éticas.
- En junio de 2024, investigaciones periodísticas revelaron que Daniel Ek, director ejecutivo de Spotify, invirtió cientos de millones de dólares —a título personal— en Helsing, una empresa alemana de tecnología militar basada en inteligencia artificial, a través de su firma Prima Materia.
- Persisten críticas al modelo de pago del streaming, donde artistas y compositores señalan bajos ingresos por reproducción.
- También existen cuestionamientos sobre el uso y regulación de música generada con inteligencia artificial dentro de la plataforma.
La respuesta oficial de Spotify
Tras el anuncio de Café Tacvba, un vocero de Spotify respondió en declaraciones a Animal MX, asegurando que la plataforma respeta la trayectoria del grupo, pero rechazó las acusaciones.
“Spotify no financia la guerra. Helsing es una empresa independiente que suministra tecnología de defensa a Ucrania”.
Sobre el tema de ICE, la empresa afirmó que actualmente no existen anuncios activos y que se trató de una campaña de reclutamiento del gobierno de Estados Unidos difundida en múltiples medios.
En cuanto a la compensación económica, el vocero destacó que Spotify entrega el 70% de sus ingresos a los titulares de derechos, y aseguró que:
“Spotify sigue pagando más dinero a más artistas que cualquier otro actor en la historia de la música”.
El comunicado concluye señalando un respeto profundo por el legado de Café Tacvba y el compromiso de la plataforma por seguir conectando a los artistas con sus audiencias.
La solicitud de Café Tacvba reabre un debate que va más allá del streaming: el papel de la música frente a conflictos globales, la ética empresarial y el valor del arte en la era digital. Mientras Spotify mantiene su postura, la decisión final ahora recae en los sellos discográficos que controlan el catálogo de una de las bandas más influyentes del rock mexicano.
































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