La tensión geopolítica en el Ártico escala. Reino Unido y Suecia abrieron la puerta a desplegar soldados en Groenlandia si Dinamarca y el gobierno autónomo de Nuuk lo solicitan, en respuesta a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre tomar control de la isla estratégica “como sea”.
Suecia no descarta enviar soldados
La ex primera ministra sueca y actual líder del Partido Socialdemócrata, Magdalena Andersson, aseguró que Suecia podría enviar tropas a Groenlandia junto con otros países europeos si Copenhague y Nuuk lo piden.
“No me cierro a ninguna de esas opciones”, dijo en entrevista con el medio sueco Dagens ETC, al explicar que el apoyo puede ir desde mayor cooperación con la Unión Europea (UE) y más inversión privada, hasta una mayor presencia militar.
Al ser cuestionada directamente sobre un despliegue de soldados suecos, Andersson fue clara: “Por supuesto, junto con otros”. También calificó como “muy graves” las declaraciones de Trump sobre la isla ártica.
Groenlandia, Dinamarca y la OTAN en el centro del debate
Andersson subrayó que Groenlandia forma parte del sistema de seguridad de la OTAN y que es clave mantener un diálogo estrecho con Estados Unidos, pero insistió en que el derecho internacional es la principal defensa de los países pequeños.
La advertencia llega luego de que Trump reiterara su interés en comprar Groenlandia —territorio autónomo de Dinamarca— y no descartara el uso de la fuerza, un planteamiento que ha encendido alarmas en Europa.
Reino Unido analiza un despliegue militar en el Ártico
En paralelo, el primer ministro británico Keir Starmer mantiene conversaciones con aliados europeos para evaluar un posible despliegue militar en Groenlandia, según reveló The Telegraph.
De acuerdo con el diario, jefes militares ya trabajan en planes preliminares que incluirían tropas, buques y aeronaves, bajo una misión de la OTAN destinada a reforzar la seguridad en el Ártico.
Las opciones van desde presencia permanente, ejercicios militares temporales, cooperación en inteligencia y desarrollo de capacidades, con participación de varios países europeos, entre ellos Reino Unido.
Un portavoz del Ministerio de Exteriores británico confirmó que Londres “seguirá trabajando con sus aliados para reforzar la disuasión y la defensa en el Ártico”.
Rusia, China y el trasfondo estratégico
Según The Telegraph, Starmer se toma “extremadamente en serio” el escenario ártico y coincide en que la creciente agresión rusa debe ser disuadida. Trump ha justificado su postura alegando riesgos por Rusia y China en la región, clave por rutas marítimas, recursos naturales y posición geoestratégica.
Además, el periódico señala que la Unión Europea prepara planes de sanciones contra empresas estadounidenses si Trump rechaza un despliegue bajo el paraguas de la OTAN.
Dinamarca advierte una “encrucijada” con EE.UU.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que Europa vive una “encrucijada” ante el conflicto con Estados Unidos por Groenlandia. En declaraciones a TV2, advirtió que el mundo como se conoce podría cambiar si Washington amenaza a un aliado.
Frederiksen evitó detallar planes en caso de un intento de toma por la fuerza, pero insistió en que Dinamarca no hará concesiones en valores fundamentales. Confirmó además que no habla con Trump sobre Groenlandia desde enero del año pasado.
Pese a la tensión, celebró el “apoyo masivo” de los países de la OTAN y reconoció que Estados Unidos sigue siendo el aliado más importante de Dinamarca, aunque voces políticas internas sostienen que la UE es hoy el socio más cercano.
Con Suecia y Reino Unido dispuestos a mover piezas, Groenlandia se consolida como epicentro de la seguridad euroatlántica. La decisión final dependerá de Dinamarca y Nuuk, pero el mensaje europeo es claro: cerrar filas, defender el derecho internacional y reforzar la disuasión en el Ártico ante cualquier presión externa.




































Deja una respuesta