El Gobierno de la Ciudad de México presentó los resultados preliminares del estudio realizado por el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sobre los microsismos registrados en el poniente de la capital, particularmente en las alcaldías Álvaro Obregón y Benito Juárez, con el objetivo de informar a la ciudadanía y fortalecer las acciones de prevención y mitigación del riesgo.
Durante el Taller “Conociendo el lugar donde vivimos: fallas y grietas”, especialistas explicaron a vecinas y vecinos las posibles causas de los microsismos que se han registrado desde el 10 de mayo de 2023, cuyo evento de mayor magnitud ocurrió el 12 de diciembre del mismo año. De acuerdo con las conclusiones preliminares, el fenómeno corresponde a la expresión de una grieta, probablemente asociada a la actividad de la Falla Contreras, una estructura geológica activa en la zona.
El estudio forma parte del proyecto “Estudio geofísico-geológico del poniente de la Ciudad de México: implicaciones en el origen de los microsismos”, financiado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTEI), en cumplimiento de la instrucción emitida por la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y a la que ha dado continuidad la actual mandataria capitalina, Clara Brugada, para investigar el origen del fenómeno y su impacto en la población.
El taller se realizó en el Auditorio Tlayolotl–Dr. Ismael Herrera Revilla del Instituto de Geofísica de la UNAM, donde el equipo encabezado por la geofísica Claudia Arango Galván presentó mapas de la Cuenca de México y modelos de simulación del comportamiento de las capas geológicas, con los que se explicó cómo la liberación de energía en la Falla Contreras puede generar desplazamientos en áreas circundantes.
Arango Galván y su equipo detallaron las diferencias entre una falla geológica y una grieta, así como los procesos que las originan y su comportamiento. Asimismo, señalaron que los microsismos no constituyen un fenómeno nuevo y continuarán ocurriendo, por lo que resulta fundamental comprenderlos y adoptar medidas de preparación y autoprotección.
Como parte de la jornada informativa, se expuso un registro histórico de sismos en la zona Plateros-Mixcoac desde 1981, así como información sobre los pozos profundos perforados después del sismo de 1985, los cuales aportan datos relevantes para la evaluación del riesgo sísmico en la ciudad y complementan el conocimiento sobre la estructura de la cuenca.
Los especialistas subrayaron que los resultados del estudio buscan aportar información técnica a los tomadores de decisiones para el diseño de políticas públicas, incluyendo la actualización de criterios en los reglamentos de construcción, la definición de medidas de seguridad en infraestructura pública y la emisión de recomendaciones preventivas dirigidas a la ciudadanía.
Las y los vecinos también visitaron el Sistema Sismológico Nacional (SSN), adscrito al Instituto de Geofísica de la UNAM, donde se explicó el funcionamiento del monitoreo sísmico del país y se informó que diariamente se registran en promedio 90 sismos de baja magnitud, mientras que los eventos de gran intensidad ocurren con menor frecuencia y ya están considerados en los reglamentos de construcción vigentes.
Entre las principales recomendaciones emitidas destacan el mantenimiento preventivo de los inmuebles, la observación y monitoreo de grietas mediante testigos con fecha, y el reporte oportuno a las autoridades de Protección Civil en caso de detectar cambios significativos. “Aprender empodera y reduce la vulnerabilidad”, enfatizó la doctora Arango Galván, al señalar la importancia de la divulgación científica para fortalecer la resiliencia comunitaria.



































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