Sinaloa, México a 27 de mayo del 2026 (Noticias de México).- La violencia generada por el crimen organizado ha tenido un impacto profundo y costoso en la agricultura de Sinaloa, uno de los sectores más importantes de la economía estatal. Conocido como “el granero de México”, el estado lidera la producción nacional de maíz, tomate, chile, camarón y diversas hortalizas, pero la confrontación entre facciones del Cártel de Sinaloa ha generado serias dificultades para productores, jornaleros y exportadores.
Los principales problemas incluyen extorsiones constantes y cobro de “derecho de piso”, tanto por hectárea cultivada como por el uso de agua de riego y el transporte de productos. Estos pagos ilegales han elevado los costos de producción entre un 10% y 20%, reduciendo significativamente la rentabilidad de los agricultores.
Además, la inseguridad ha provocado escasez de mano de obra, ya que muchos jornaleros, especialmente migrantes, prefieren evitar la entidad por temor a la violencia.Los bloqueos carreteros, enfrentamientos y robos en las principales rutas de transporte han interrumpido la llegada de insumos y la salida de cosechas hacia los mercados nacionales e internacionales, generando pérdidas por productos dañados o que no logran comercializarse a tiempo.
Como resultado, en 2025 el sector agrícola sinaloense registró una contracción cercana al 11.3%, mientras que las exportaciones agroalimentarias cayeron alrededor del 9.5%.Muchos productores han optado por reducir las superficies sembradas, cambiar de cultivos menos riesgosos o incluso abandonar parcelas, lo que afecta especialmente a los pequeños y medianos agricultores.
Aunque en 2026 se observa una ligera mejoría en la percepción de seguridad y una reducción en los homicidios, la incertidumbre persiste y frena nuevas inversiones en tecnología, modernización de sistemas de riego y expansión productiva.En conclusión, la violencia actúa como un impuesto invisible que encarece los alimentos, reduce la competitividad del campo sinaloense y limita el enorme potencial agrícola del estado.
Cada avance en materia de seguridad representa un alivio directo para el sector: menos extorsiones, más jornaleros disponibles y mayor confianza para invertir y producir. La recuperación plena del campo dependerá de que estas mejoras se consoliden en el tiempo.
0-0-0-
