El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, presentó una iniciativa para regular las prácticas engañosas utilizadas en plataformas y servicios financieros digitales, conocidas internacionalmente como “dark patterns” o patrones oscuros de diseño.
La propuesta busca evitar que los usuarios contraten créditos, acepten cargos recurrentes o activen suscripciones sin plena conciencia, debido a interfaces digitales diseñadas para confundir, presionar o inducir decisiones apresuradas.
Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Monreal explicó que muchas plataformas utilizan mecanismos visuales y psicológicos para acelerar compras o dificultar cancelaciones, afectando principalmente a consumidores vulnerables.
Como ejemplo, mencionó las ofertas con relojes regresivos o mensajes de urgencia que sugieren que una promoción desaparecerá en pocos minutos, aun cuando no exista una fecha real de vencimiento.
También citó casos en los que aerolíneas o plataformas muestran inicialmente precios bajos, pero añaden costos adicionales durante el proceso de compra, elevando significativamente el precio final.
Según el legislador, estas prácticas forman parte de una estrategia digital diseñada para manipular decisiones de consumo mediante botones poco visibles, lenguaje ambiguo, opciones preseleccionadas o procesos complejos para cancelar servicios.
“Hay contadores de urgencia artificiales, costos ocultos revelados al momento del pago y consentimientos obtenidos por omisión”, señaló Monreal al explicar el contenido de la iniciativa.
El diputado advirtió que este tipo de mecanismos puede provocar sobreendeudamiento, afectaciones al historial crediticio, pérdidas económicas e incluso exclusión financiera, especialmente cuando los usuarios aceptan contratos digitales sin comprender completamente las condiciones.
La propuesta contempla reformas a la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros y a la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera con el objetivo de incorporar reglas específicas sobre diseño ético y transparente en plataformas digitales financieras.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es crear una definición legal de “interfaz digital”, entendida como el conjunto de elementos visuales y funcionales mediante los cuales una persona accede, contrata o administra servicios financieros por medios electrónicos.
Además, se busca definir legalmente las prácticas engañosas digitales como aquellos diseños que induzcan, presionen o dificulten decisiones libres e informadas por parte de los usuarios.
Monreal sostuvo que actualmente existe un vacío legal en México, ya que las leyes de protección financiera contienen reglas generales de transparencia, pero no regulan específicamente el entorno digital ni las técnicas de manipulación utilizadas en aplicaciones y plataformas.
De acuerdo con el legislador, esta falta de regulación ha permitido que muchas empresas obtengan consentimientos “formalmente válidos”, aunque en la práctica los usuarios no comprendan realmente lo que aceptan.
La iniciativa también propone que las Instituciones de Tecnología Financiera estén obligadas a utilizar diseños éticos, neutrales y transparentes, evitando cualquier arquitectura digital que manipule decisiones de los clientes.
Asimismo, plantea que el Banco de México y otras autoridades competentes puedan emitir disposiciones para limitar o prohibir prácticas de diseño digital que afecten la libre decisión de los usuarios o distorsionen la competencia en el sector financiero.
Otro de los objetivos es garantizar que los contratos digitales sean claros, accesibles y coherentes con los procesos electrónicos mediante los cuales se celebran.
Monreal respaldó la iniciativa con cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, que reportó en 2022 más de 554 mil asesorías y reclamaciones relacionadas con servicios financieros.
Según los datos citados, más del 41 por ciento de los casos estuvieron relacionados con cargos no reconocidos y productos financieros no solicitados.
El legislador señaló que los jóvenes de entre 18 y 29 años y los adultos mayores son algunos de los grupos más afectados, especialmente quienes utilizan servicios financieros digitales asociados a programas gubernamentales o aplicaciones móviles.
Con esta iniciativa, Morena busca abrir el debate sobre los límites éticos del diseño digital y fortalecer la protección de los consumidores en un entorno financiero cada vez más dominado por aplicaciones, plataformas y procesos automatizados.
