Angélica Beltrán, Noticias de México
Ciudad de México a 22 de abril de 2026 (Noticias de México).- El caso Chihuahua escaló al Senado y encendió el debate político. La Comisión de Puntos Constitucionales aprobó invitar a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, y al fiscal estatal, César Gustavo Jáuregui Moreno, a una reunión de trabajo para explicar los hechos en los que murieron dos ciudadanos estadounidenses.
El dictamen, avalado con 15 votos a favor y uno en contra, fija la comparecencia para el 28 de abril, donde deberán detallar qué ocurrió, cómo se desarrolló el operativo y en qué estado están las investigaciones.
Además, el Senado solicitó un informe previo con la cronología completa de los hechos, autoridades involucradas y comunicaciones con el gobierno federal, en un caso que ya se perfila como tema de seguridad nacional.
La discusión no pasó desapercibida.
Desde Morena, legisladores como Ignacio Mier Velazco endurecieron el tono al incluir en el acuerdo posibles violaciones a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional, así como falta de coordinación con la Federación.
El senador Javier Corral Jurado acusó a las autoridades estatales de ocultar información sobre la presunta participación de agentes estadounidenses en operativos locales, mientras que Gerardo Fernández Noroña y Saúl Monreal Ávila hablaron de injerencia extranjera.
De Morena, el senador Saúl Monreal Ávila subrayó que lo sucedido es una violación flagrante al artículo 40 de la Constitución Política. “Son unos traidores a la patria y no lo podemos permitir, porque hay una injerencia directa de Estados Unidos en México. No permitiremos que agentes extranjeros entren a nuestro territorio y menos que intervengan en temas de seguridad”, expuso.
De Morena, Gerardo Fernández Noroña indicó que el propio fiscal del estado reconoció que dos agentes estadounidenses participaron en el operativo de Chihuahua. Además, “la CIA tiene fama de la promoción de golpes de estado; lo que quieren es hacer de la traición virtudes”, resaltó.
El senador Pavel Jarero Velázquez, de Morena, refirió que es inadmisible que cuando se trata de discutir sobre la soberanía del país, la oposición desvíe el tema, sobre todo cuando el propio fiscal de Chihuahua aceptó la intervención de agentes extranjeros, lo que es sin duda una violación al marco constitucional.
Del otro lado, el PAN cerró filas con la mandataria. Ricardo Anaya Cortés calificó el citatorio como un intento de “linchamiento político”, mientras Marko Cortés Mendoza pidió ampliar la discusión a otros gobernadores y exigir explicaciones también a Estados Unidos.
En medio del choque, voces como la de Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, advirtieron que el Senado no tiene facultades constitucionales para citar a una gobernadora, lo que —dijo— podría vulnerar el federalismo.
El fondo del conflicto: seguridad, soberanía y política. El 28 de abril será la primera prueba.
