Por Bruno Cortés
En los pasillos del Congreso, mientras se acerca la discusión de la reforma electoral que el Ejecutivo Federal planea enviar en los próximos días, el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena, deja claro que no hay fractura entre su partido, el PT y el PVEM; solo hay diferencias de opinión. Para él, lo importante es tomarse el tiempo necesario, dialogar y construir la mayoría calificada que permita reformar la Constitución y reducir el gasto excesivo de los partidos políticos, que según sus cuentas, se dispara en campañas y en mantener los gastos ordinarios.
Ramírez Cuéllar defiende que la fórmula de 300 diputados de mayoría relativa y 200 de representación proporcional se mantenga, pero con un cambio fundamental: los plurinominales deben hacer campaña y ser votados directamente por la ciudadanía. La idea es que la gente decida quién los representa, y que haya más cercanía entre los electores y sus legisladores. Respecto al Senado, considera que la lista nacional no tiene razón de ser y que con los dos senadores de mayoría y uno de la minoría por cada entidad federativa, la Cámara Alta estaría perfectamente representada.
El diputado subraya además que la reforma electoral debe enfocarse en la fiscalización, para evitar que dinero de origen ilícito llegue a las campañas locales, un problema que, en su opinión, degrada las instituciones y amenaza la democracia. Para Ramírez Cuéllar, asegurar que los recursos que financian los procesos electorales sean legales es tan importante como definir la composición de las cámaras.
Confía en que, pese a los distintos puntos de vista, se logre un consenso que permita reducir recursos a los partidos, hacer que los plurinominales se ganen el voto de la ciudadanía y eliminar la lista nacional del Senado. Una reforma que, dice, fortalecerá la democracia y pondrá un freno al poder del dinero criminal en la política mexicana.































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