Por Juan Pablo Ojeda
El rock pierde a una de sus figuras silenciosas pero fundamentales. Francis Buchholz, bajista alemán y pieza clave de Scorpions durante casi dos décadas, falleció a los 71 años tras una batalla contra el cáncer que mantuvo en privado, confirmó su familia en un mensaje difundido en redes sociales. Se fue en paz, rodeado de sus seres queridos, dejando detrás un legado que marcó para siempre la historia del hard rock.
Nacido el 19 de febrero de 1954 en Hannover, Alemania Occidental, Buchholz encontró desde joven en el bajo eléctrico su forma de expresión. Esa vocación lo llevó a integrarse en 1973 a Scorpions, justo cuando la banda comenzaba a dar el salto definitivo hacia la escena internacional. Su llegada coincidió con la consolidación del sonido que haría reconocible al grupo en todo el mundo: potente, melódico y con una base rítmica sólida que sostenía cada riff y cada coro.
Durante su permanencia en la banda hasta 1992, Francis Buchholz fue parte de lo que muchos consideran la era dorada de Scorpions. Su bajo quedó grabado en discos esenciales del rock como Fly to the Rainbow, Lovedrive, Love at First Sting y Crazy World, álbumes que no solo definieron una época, sino que dieron vida a himnos que siguen sonando en estadios y estaciones de radio décadas después. Canciones como “Rock You Like a Hurricane”, “Still Loving You” y “Wind of Change” no se entienden sin esa base rítmica firme y elegante que Buchholz aportó sin buscar protagonismo, pero con enorme personalidad.
Tras su salida de Scorpions en 1992, lejos de alejarse de la música, continuó activo en distintos proyectos, entre ellos Michael Schenker’s Temple of Rock, demostrando que su vínculo con el escenario y el rock seguía intacto. Su influencia se mantuvo viva entre músicos y fans que reconocen en su estilo un ejemplo de cómo el bajo puede ser discreto y, al mismo tiempo, determinante.
La familia de Buchholz informó que falleció el 22 de enero de 2026, después de una lucha contra el cáncer que decidió vivir en la intimidad. En su mensaje, su esposa Hella agradeció las muestras de cariño de seguidores de todo el mundo y destacó la pasión, la disciplina y el amor por la música que acompañaron a Francis durante toda su vida.
Francis Buchholz no solo fue el bajista de Scorpions en sus años más gloriosos; fue parte del cimiento sobre el que se construyó una de las bandas más importantes del rock mundial. Su música seguirá sonando como testimonio de una carrera sólida, honesta y profundamente influyente.
































Deja una respuesta