El Tri Femenil arrancó las eliminatorias rumbo al Campeonato Concacaf W 2026 con una actuación que rozó lo perfecto. En su visita al Caribe, la Selección Mexicana aplastó 14-0 a San Vicente y las Granadinas, resultado que no solo refleja su poder ofensivo, sino también el deseo de revancha tras quedar fuera de los Mundiales más recientes. La figura absoluta del encuentro fue Charlyn Corral, quien marcó siete goles, una auténtica exhibición de olfato goleador.
Desde el primer minuto quedó claro que México iba en serio. El equipo dirigido por Pedro López salió con una intensidad abrumadora y antes de que el reloj marcara los 5 minutos, Charlyn Corral ya había puesto el 1-0, tras un pase al espacio de Rebeca Bernal. Esa anotación abrió la puerta a una noche caótica para las caribeñas y satisfactoria para una Selección Mexicana que busca recuperar terreno en el futbol internacional.
El festín ofensivo continuó con anotaciones de Jaqueline Ovalle al minuto 13, seguida por otro tanto de Corral al 21. Scarlett Camberos se unió a la fiesta marcando al 24, y antes del descanso llegarían dos más: el tercero de Corral y el 5-0 que ya mostraba la diferencia abismal entre ambas selecciones. Para entonces, el partido ya estaba decidido, pero México tenía más por mostrar.
En la segunda parte, la presión mexicana no bajó. De hecho, aumentó. Ovalle firmó su triplete con goles al 56 y 64; Alice Soto marcó al 57; Monserrat Saldívar hizo el suyo al 73 y María Sánchez puso el 14-0 al 76. Sin embargo, el nombre que quedó grabado en la historia de este duelo fue el de Charlyn Corral, quien agregó cuatro goles adicionales al 61’, 86’, 90’ y 90+3’, uno de ellos desviado por una defensora rival. Una actuación memorable para la delantera mexicana.
El encuentro, disputado en territorio caribeño, dejó ver que el equipo no solo llegó renovado, sino también con la presión convertida en motivación. Declaraciones previas como las de Kenti Robles, quien aseguró que el equipo tenía “hambre y cero presión”, quedaron completamente respaldadas en el campo. México jugó con libertad, alegría y contundencia.
Este debut con un marcador aplastante manda un mensaje claro al resto de las selecciones de la región: México está decidido a ganar uno de los cuatro boletos directos al Mundial de Brasil 2027 y también a pelear por uno de los dos cupos olímpicos rumbo a Los Ángeles 2028. Con números así, el camino luce prometedor, aunque los rivales que vienen serán más exigentes y pondrán a prueba el verdadero nivel del Tri Femenil.
Aun así, el 14-0 queda como un recordatorio del potencial que tiene esta generación, una mezcla de experiencia, talento y jóvenes que ya empiezan a ganar protagonismo internacional. El clasificatorio apenas comienza, pero México ya dejó claro que no vino a especular: vino a arrasar.

































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