Ciudad de México, 7 de abril de 2026 (Noticias de México).— En una de sus apuestas urbanas y sociales más ambiciosas, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, puso en marcha nuevos proyectos de vivienda en el corazón de la capital y lanzó un mensaje directo al mercado inmobiliario: el Centro Histórico volverá a ser habitable para las familias trabajadoras y no sólo para la especulación, con la construcción e intervención de 4 mil 500 viviendas adicionales y una inversión superior a mil millones de pesos.
El anuncio se dio durante la colocación de la primera piedra de cinco proyectos habitacionales en las colonias Guerrero y Centro Histórico, donde se edificarán 250 viviendas con una inversión inicial de 120 millones de pesos, en beneficio de alrededor de 900 personas. Los desarrollos se ubican en Arcos de Belén 69, Belisario Domínguez 43, avenida Chapultepec 69, Galeana 37 y Lerdo 12, varios de ellos sobre antiguos inmuebles deteriorados o pendientes de rescate desde hace décadas.
Con esta ofensiva de vivienda, Brugada colocó en el centro del debate urbano dos temas de alto voltaje político: gentrificación y despoblamiento. La mandataria sostuvo que construir vivienda asequible en zonas céntricas es una forma de evitar que miles de personas sigan siendo expulsadas a la periferia, obligadas a vivir lejos de sus trabajos, escuelas y redes comunitarias. Bajo esa lógica, adelantó que las nuevas viviendas proyectadas para 2026 serán dignas, bien conectadas y de precio razonable, con costos de alrededor de un millón de pesos y acceso a créditos accesibles.
La estrategia no se quedará sólo en obra pública. Brugada anunció que la próxima semana enviará al Congreso de la Ciudad de México la iniciativa de Ley de Rentas Justas, Razonables y Asequibles, con la que busca contener el encarecimiento del alquiler y establecer que las rentas no aumenten por encima de la inflación anual. El mensaje político es claro: su gobierno quiere intervenir de manera más frontal en el acceso a la vivienda y en la regulación del suelo urbano.
Desde el frente técnico, el secretario de Vivienda, Inti Muñoz Santini, subrayó que los predios intervenidos corresponden en varios casos a antiguas vecindades dañadas desde los sismos de 1985 o inmuebles que habían quedado fuera de programas de renovación. La intención, dijo, es rescatar la vida en comunidad y devolverle al Centro su vocación habitacional, mientras que el equipo del INVI se comprometió a concluir las obras en aproximadamente un año, bajo esquemas de participación vecinal y seguimiento permanente.
Por su parte, el director general de Planeación y Política del Suelo, de la Secretaria de Vivienda, Raúl Bautista González, detalló que los predios ubicados en Arcos de Belén 69, Belisario Domínguez 43, avenida Chapultepec 69, Galeana 37 y Lerdo 12 se desarrollarán más de 250 viviendas en beneficio de más de 900 personas. Subrayó que varios de estos inmuebles son catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por lo que serán rehabilitados respetando su valor histórico, con superficies que van de los 48 a más de 80 metros cuadrados, aproximadamente.
La administración capitalina enmarca este arranque como parte de una meta mayor: alcanzar 200 mil acciones de vivienda hacia 2030, de las cuales 10 mil se proyectan para este mismo año. Con ello, Brugada busca colocar a la vivienda no sólo como política social, sino como uno de los ejes más visibles de su proyecto de ciudad: recuperar el Centro, contener el desplazamiento urbano y devolver espacio a quienes históricamente han vivido, trabajado y resistido en el corazón de la capital.
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