Índice Político: Morena antes de Taddei y después de Taddei
Por Francisco Rodríguez
El escándalo, aún en progreso, de Guadalupe Taddei marca un antes y un después para el Movimiento fundado por López Obrador.
Para los morenistas nada volverá a ser igual, pues la expresidente consejera del INE expuso ante tirios y troyanos que cualquier cargo que ellos ocupen –desde la Presidencia de la República hasta un escritorio burocrático– es empleado para asaltar las arcas públicas y hasta a la ciudadanía.
Las evidencias condenan a Taddei. Pero también a Morena.
Ya no son únicamente los casos más visibles de Segalmex, las criminales raterías en la adquisición de medicamentos, los sobrecostos en las obras elefantiásicas de López Obrador –en lo que sus hijos Andy y Bobby metieron sus sucias manos– y, entre otros, el del huachicol fiscal que implica a AMLO, a sus vástagos, a militares, marinos, funcionarios de la Secretaría de Hacienda, y a sus muy cercanos Adán López y Audomaro Martínez, lo mismo que a los cárteles del narcotráfico que para el expresidente son “el pueblo”.
Desde este último fin de semana todo cambió.
La relación de Morena con el Instituto Nacional Electoral se transformó drásticamente entre la etapa previa a la llegada de Guadalupe Taddei y su posterior gestión y renuncia.
Antes de Taddei (ADT), durante la gestión de Lorenzo Córdova, para AMLO el INE fue un adversario frontal. Durante su primer periodo presidencial –y ya va en el segundo–, López y su consideraban al INE un aparato burocrático caro, conservador y parcial que respondía a los intereses de la «élite política».
Las decisiones del árbitro electoral, los sueldos de los consejeros y los bloqueos a la reforma electoral (como el Plan A y Plan B) eran denunciados desde el tapanquito en el que se trepaba en el Salón Tesorería como un boicot a la Cuarta Transformación.
Morena, por su parte, argüía que el INE necesitaba una «limpia» profunda y una reforma radical para acercarse a los principios de austeridad republicana.
Después de Taddei (DDT) esas críticas al anterior Consejo del INE se desvanecieron y hoy ya son aplicables al que hasta este lunes encabezó la sonorense recomendada por su paisano Alfonso Durazo Montaño.
Nombramiento de Morena
Guadalupe Taddei asumió la presidencia del INE en abril de 2023, vía insaculación, con respaldo y afinidad hacia los perfiles afines a la 4T. Durante sus primeros años, Morena respaldó su falso discurso de austeridad y la reducción de gastos.
Pero Taddei mostró desde el principio su cercanía con el reinecito de Cuarta. Dos secretarios de Gobernación hicieron acto de presencia en eventos protocolarios del Instituto.
Con todo y ese respaldo más que evidente, Taddei no podía generar consensos. Así que los morenistas colaron una iniciativa durante la discusión y aprobación de la nociva Reforma Judicial para otorgarle facultades unipersonales para la contratación de personal y proveedores, lo que generó acusaciones de falta de contrapesos.
Y ese enorme poder la convirtió en una enorme corrupta.
Tras destaparse escándalos de corrupción, audios e investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) vinculados a contratistas del INE, a la señora Claudia Sheinbaum y a la dirigencia de Morena, ya encabezada por la cada vez más polémica Ariadna Montiel, no los quedó otra que no fuera retirarle el apoyo.
Morena hoy se muestra distinto a lo que era apenas en septiembre. Tras la obligada y necesaria renuncia de Taddei, el Movimiento de AMLO –encargado por el momento a la señora Sheinbaum– se deslindó de la crisis en el organismo, solicitó revisar las facultades unipersonales otorgadas en el pasado y pidió investigar a fondo las irregularidades para proteger las elecciones de 2027.
Un antes de Taddei (ADT) y un después de Taddei (DDT).
El INE perdió prestigio
Antes de Taddei (ADT) el INE gozaba de credibilidad ante la ciudadanía. Por eso, cuando AMLO presentó sus Planes A y B la ciudadanía informada salió a las calles exigiendo que no se pusieran en práctica, contando con una Suprema Corte de Justicia de la Nación, entonces encabezada por Norma Piña y mayoritariamente integrada por juristas experimentados y comprometidos con el respeto a la Constitución lograron frenarlos.
Ya con Taddei encabezando al Instituto y acompañada por consejeros parciales también designados en los cargos por AMLO y recientemente por Sheinbaum se decidieron absurdos tales como el perdón a 43 morenistas que deberían haber perdido su registro por no presentar informes de gastos de precampaña.
Se fueron tan campantes pagando tan solo una multa del 200 por ciento de los recursos detectados por la Unidad de Fiscalización en su promoción, lo que fue un pésimo augurio para el desenlace del viciado proceso electoral de 2024.
Ello a diferencia de la anterior gestión del INE encabezada por Lorenzo Córdova que vetó las candidaturas de Félix Salgado Macedonio y de Raúl Morón a los gobiernos de Guerrero y Michoacán, respectivamente, lo que acrecentó el enfrentamiento de AMLO y de Morena con el Instituto.
Y de ahí, pa’l real.
La sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados en la actual Legislatura… el jugueteo contra el partido Somos (México) al que sometieron a cambios en su denominación y en los colores con los que había promovido su registro… las boletas planchadas que, inusitadamente, el TEPJF de la Federación reprobó… y las corruptelas, las enormes corruptelas de Taddei con sus proveedores de los cuales en Palacio Nacional siempre estuvieron enterados y que a cambio de la parcialidad de la sonorense toleraron.
Como toleran todas las corruptelas de los cuatroteros, hasta que gracias al periodismo independiente quedan al descubierto y ya no se pueden achacar a “la derecha” o, incluso a “la ultraderecha internacional”.
DDT Morena quedó al desnudo.
¡Enhorabuena!
Indicios
Es tal el enojo de la señora Sheinbaum –no por la corrupción de su correligionaria sino porque se hizo público el escándalo a nivel planetario– que, en recientes mentiñeras ha pedido que se practiquen auditorías no nada más a la gestión de Taddei, incluso a la de sus antecesores hagan auditorías a las gestiones de los dos anteriores presidentes consejeros Luis Carlos Ugalde, a quien los morenistas acusan de participar en el supuesto fraude de la elección presidencial de 2006, y de su némesis Lorenzo Córdova. Visceral, vengativa, así es doña Claudia.
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Por hoy es todo. Agradezco que usted haya leído este Índice Político y, como siempre, le deseo ¡buenas gracias y muchos, muchos días!



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