PUEBLA, Puebla, México, a 14 de mayo del 2026 (Noticias de México).- Un colectivo de promotoras y promotores culturales de San Luis Temalacayuca, en la región ngiwa de Puebla, consolidó una estrategia de revitalización lingüística que apuesta por el juego, la participación comunitaria y las herramientas tecnológicas para preservar y fortalecer el uso de la lengua Ngiwa/Ngigua entre las nuevas generaciones.
El proyecto, respaldado por el Programa de Apoyos a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) de la Secretaría de Cultura federal, evolucionó de talleres itinerantes realizados en casas particulares y salones comunitarios desde 2019 a una iniciativa integral que incluye la producción de materiales didácticos impresos y digitales para niñas, niños y jóvenes de la región.
El territorio ngiwa, cuyo nombre significa “los habitantes o los dueños de las llanuras”, se extiende por el sur de Puebla y el norte de Oaxaca. En esa zona, el colectivo trabaja para que la enseñanza de la lengua originaria sea una experiencia cercana a la realidad cotidiana de las comunidades.
Epifanía Miranda Pacheco, integrante del grupo, explicó que el apoyo institucional permitió profesionalizar el proyecto y desarrollar materiales propios con elementos de la vida comunitaria.
“Antes reproducíamos materiales de internet, pero ahora adquirimos equipo fotográfico y estamos tomando imágenes de nuestros animales, plantas y utensilios para que los niños aprendan a partir de lo que conocen y viven”, señaló.
La estrategia pedagógica se basa en el aprendizaje lúdico y constante. De acuerdo con los promotores, el objetivo es alejarse de métodos tradicionales centrados en tareas escolares y favorecer dinámicas participativas que permitan a los estudiantes incorporar la lengua de manera natural.
Como parte de este esfuerzo, el colectivo diseñó materiales educativos para escuelas de nivel básico y medio superior, además de producir 100 juegos de lotería, memoramas y dominós elaborados con fotografías capturadas por los propios integrantes del proyecto.
La iniciativa también busca enfrentar las consecuencias de décadas de discriminación hacia las lenguas indígenas. Jazmín Guadalupe, integrante del colectivo, relató que aunque sus padres son hablantes de ngiwa, no le transmitieron el idioma debido al estigma social que enfrentaban quienes lo hablaban.
“Ahora queremos salvarla y que los niños se sientan orgullosos y motivados por lo que representa nuestra lengua”, afirmó.
Por su parte, Blanca Imelda Velázquez destacó que el trabajo responde al compromiso de evitar que desaparezca una parte fundamental de la identidad cultural de la región.
“Lo hacemos de corazón para que no se pierda nuestra lengua. Hemos enfrentado obstáculos y personas que no creían en este proyecto, pero seguimos avanzando y no vamos a dejar este trabajo”, sostuvo.
Actualmente, el colectivo colabora con jóvenes voluntarios en el desarrollo de una aplicación móvil y en la producción de videos documentales sobre saberes y técnicas ancestrales, con el propósito de que la lengua ngiwa encuentre nuevos espacios de difusión y permanencia en el entorno digital.
Con estas acciones, la comunidad busca demostrar que la preservación de las lenguas originarias no sólo implica conservar el pasado, sino generar nuevas formas de transmisión cultural para garantizar su futuro.
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