Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la renuncia de Alejandro Gertz Manero a la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que el Senado recibiera la carta para formalizar su dimisión. La mandataria añadió un dato relevante: Gertz será designado embajador de México en un “país vecino”, aunque aún está por definirse cuál será su sede diplomática.
Durante la conferencia matutina del 28 de noviembre, Sheinbaum agradeció el trabajo del exfiscal y respaldó su salida, pero también aclaró que su nuevo cargo todavía está en proceso de asignación.
En paralelo, la presidenta confirmó la renuncia de Ernestina Godoy Ramos como consejera jurídica de la Presidencia, luego de que acudió a la FGR para asumir un encargo dentro de la Fiscalía Especial de Control Competencial (FECC), designación hecha por el propio Gertz antes de dejar el puesto.
Este movimiento la llevó —por disposición de la Ley de la FGR— a convertirse en encargada de despacho de la Fiscalía, mientras el Ejecutivo y el Senado conducen el proceso de selección para nombrar a la próxima o próximo titular.
Sheinbaum pide transformación y mayor coordinación con la FGR
La mandataria aprovechó su intervención para expresar su deseo de una mejor coordinación con la Fiscalía, particularmente en asuntos relacionados con el combate a la delincuencia organizada y la delincuencia de cuello blanco.
“Creo que la Fiscalía requiere una transformación para el bien de México; que sea más transparente”, dijo Sheinbaum, señalando que este reto quedará en manos de quien resulte designada o designado como nuevo fiscal.
Oposición cuestiona la renuncia: “No es causa grave”
En el Senado, la discusión sobre la salida de Gertz Manero generó desacuerdos. Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano (MC), afirmó que la carta del exfiscal no cumple con los criterios legales para abandonar el cargo.
Recordó que la ley exige una “causa grave”, como incapacidad física o mental, para aceptar la renuncia del titular de la FGR. En su opinión, buscar un cargo diplomático no encaja en ese supuesto.
“Intercambiar tareas de servicio público o aspirar a ser embajador no puede considerarse como una causa grave”, sostuvo el legislador. Su bancada votó en contra, al igual que integrantes del PAN y el PRI.
Aun con el rechazo opositor, el Senado aprobó la renuncia y abrió la ruta para la elección de un nuevo liderazgo en la Fiscalía General de la República, un proceso que será clave para la relación entre el Ejecutivo y el sistema de justicia.

































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