Bellas Artes

INBA recuerda a la escritora del Libro Vacío, la mexicana Josefina Vicens

  • En 1958 recibió Premio Xavier Villaurrutiapor El libro vacío.
  • Escribió más de 40 guiones, entre ellos Las señoritas Vivanco

CDMX a 24 de noviembre, 2019 (Red Cultural CDMX).- Josefina Vicens fue una novelista, periodista, guionista y cronista, tabasqueña, a quien conocían también como La peque, formó parte de una generación excepcional de narradoras: Elena Garro, Amparo Dávila, Guadalupe Dueñas, Inés Arredondo, Rosario Castellanos. Este 23 de noviembre cumpliría 108 años la autora de las novelas El libro vacío y Los años falsos, obras que la consolidaron en un lugar indiscutible en la narrativa mexicana del siglo XX.

En 1958 recibió el Premio Xavier Villaurrutia por su primera novela El libro vacío. Además de ser la primera mujer en obtenerlo, debido a que antes sólo lo tenían Juan Rulfo y Octavio Paz, merece destacarse que el poeta le envió una carta a la escritora, hablando del libro de la autora, misiva que se incluiría, a manera de prólogo, en posteriores ediciones.

A decir de Alejandro Toledo y Daniel González Dueñas, El libro vacío “se presenta como una reflexión sobre la vida misma”. Mientras Vicens explica “… es completamente autobiográfico; no es una invención, es una cosa sentida por mí y que he padecido y sigo padeciendo. Mi producción es escueta y creo que se debe precisamente a eso.”

Hasta 1982 publicó Los años falsos, su segunda novela, entonces entregado por la Asociación Civil Juchimanes de Plata. Sin embargo y pese a su calidad literaria, no fue bien acogida por la crítica como El libro vacío. Algunos especialistas coinciden que tal vez se debió a que pasaron 24 años antes de sacarla a la luz. Un año después publicó el cuento Petrita (1983). Estas tres obras configuran una obra breve pero intensa.

Con el seudónimo de Diógenes García colaboró con artículos políticos en diversas publicaciones, y con el de Pepe Faroles en la revista Sol y Sombra y en el periódico Torerías, ambos especializados en la fiesta brava.

Josefina Vicens fue hija de Sensitiva Maldonado Pardo, maestra tabasqueña, y de José Vicens Ferrer, comerciante español originario de las Islas Baleares. Su vida es, en algunos aspectos, un misterio. Según la investigadora literaria Rosa Domenella (UAM), “Josefina resultó la única rebelde en una familia de cinco mujeres y siempre fue la preocupación de sus padres, desde sus campeonatos de balero, su pasión por la fiesta brava y su trabajo ejidal. ‘Ay, mi hijita, tú acabarás en la cárcel’, repetían sus padres”.

Sobre la vida académica de la escritora, se refiere que estudió filosofía y letras, así como historia en la UNAM; aunque otros aseguran que nunca hizo estudios universitarios formales, sino que después de la primaria cursó una corta carrera de comercio de dos años. No obstante, lo que destacan quienes la conocieron, es el carácter autodidacta de sus estudios y la voracidad de sus lecturas.

En lo que sí parecen coincidir sus estudiosos es que tuvo relación con Los Contemporáneos, pero como no era muy dada a las relaciones sociales, no se le ubica en el grupo. Siempre cuidó su vida privada con mucho sigilo y humildad.

Empezó a trabajar muy joven como secretaria en el departamento Agrario y fue ahí donde se ganó el apodo de La Peque. Este puesto le permitió conocer la situación campesina y tener una conexión con ella.

Con el tiempo, la narradora llegó a formar parte de la sección ejecutiva del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica y, en los años setenta, fue presidenta de la Comisión de Premiación de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas.

Josefina, autora de un primer guion, en 1948, que no llegó a filmarse, Aviso de ocasión, igual que como sucedió con algunas de las grandes escritoras mexicanas, tuvo la tentación escénica, como sucedió con Garro o Arredondo. Vicens escribió para la pantalla más de 40 guiones, de los cuales mínimo se filmaron 20. Entre ellos, Las señoritas Vivanco (1959) en el que también participaron Elena Garro, Juan de la Cabada y Mauricio de la Serna; Los novios de mis hijas (1964) y Los perros de Dios (1973).

Además de los premios literarios, recibió en dos ocasiones el Ariel, concedido por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) por los guiones de las películas Renuncia por motivos de salud (1975) y Los perros de Dios (1979). Josefina Vicens murió en la ciudad de México en 1988.

 

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