Butterfly IQ: El dispositivo que permite hacer ecografías con el teléfono móvil

Las grandes ideas nacen de las necesidades. Este fue el caso de Jonathan Rothberg, quien cansado de pasar tiempo en las salas de espera de los hospitales se convirtió en el padre de una nueva creación.

La historia: Una de sus hijas padece esclerosis tuberosa. Se trata de un trastorno genético poco común pero genera quistes en los riñones. El tratamiento requiere de ultrasonidos. Sin embargo, el proceso de acudir al hospital le quitaba mucho tiempo; ir y venir al centro de salud era agotador.
Rothberg confiaba que debía existir una manera más fácil de tratar la enfermedad de su hija. Entonces, se dedicó a trabajar e ideó un sistema capaz de realizar ultrasonidos usando el teléfono móvil.
El científico estadounidense ya tenía toda una trayectoria en innovaciones tecnológicas. Fue él quien inventó el primer secuenciador de ADN de alta velocidad. ¿Cómo funciona? Es un dispositivo que lee el genoma humano mediante la tecnología digital. Esto abrió paso para que las personas lograran acceder a sus códigos de genética.
Apoyo en la tecnología
Rothberg se jugó la última carta: la tecnología. Sabía que podía ser su aliada para hacer las ecografías más económicas y sencillas. Tras unos pocos años, el científico y empresario –que también es químico y fundador de startups de medicina tecnológica- creó un sistema que llevó por nombre Butterfly IQ.
Es un equipo pequeño, de fácil traslado; cabe en el bolsillo, por ejemplo, hasta de una bata de laboratorio. Se conecta a un iPhone y así funciona. El Butterfly IQ incorpora diminutos sensores (más pequeños que un cabello) instalados sobre un chip informático.
Utiliza una técnica similar a la que usan los murciélagos para ubicar objetos. Por ejemplo, el dispositivo construye la forma del cuerpo humano y va desde adentro hacia afuera. Tiene la capacidad de analizar el crecimiento de un feto, el tamaño de un tumor o del hígado.
“Democratizar” la salud
En declaraciones a la BBC, Rothberg dijo que su meta es “democratizar la salud”. Su plan se enfoca en dejar en manos de las personas la diagnosis.
Otro punto a favor. El sistema no está creado solo para los hospitales y demás centros de salud. Sopla a favor de los pacientes. Tiene un costo de US$2.000 y se adquiere por Internet con la facilidad de pagar a plazos.
Rothberg aclaró: “No queremos darle empoderamiento a los profesionales de la salud. Toda persona puede tener acceso a este equipo de ultrasonido”.
Para muestra un botón: los termómetros son dispositivos médicos y ahora están en los hogares, sostuvo el empresario y científico. “¿Por qué no puede suceder lo mismo con el ecógrafo?”
Hacia el futuro. Así como en la década de los 50 y 60 las computadoras gigantes fueron sustituidas por los smartphones, la industria de la salud también se transforma gracias a la expasión. Servicios que solo prestaban los hospitales y los profesionales ahora están al alcance de los pacientes.
La diagnosis, el almacenaje de datos electrónicos y la inteligencia artificial están cambiando el campo de la salud y la manera en la que pacientes y médicos tienen acceso a ella. Esta nueva idea, ¿nos convertirá en médicos o especialistas caseros para hacer nuestros propios disgnósticos?
Tomado de: Tecnovedosos

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